La importancia del Coaching en las Organizaciones

La importancia del Coaching en las Organizaciones

Hoy, más que nunca, el coaching cobra mayor importancia en la vida de las personas, así como en las organizaciones.

Por Sandra Rozo  (1)

 

Los actuales tiempos post COVID-19 nos han permitido materializar, de manera vívida, los entornos BANI (acrónimo en inglés que significa: B de frágil, A de ansiedad, N de no lineal e I de incomprensible). Los entornos BANI definen una realidad de caos y confusión, yendo mucho más allá de la inestabilidad y la incertidumbre de la que se hablaba en los entornos VUCA.

 

Lo que actualmente estamos viviendo, ha afectado a la gran mayoría de las personas, y de igual manera a los sectores empresariales y gobiernos; causando pérdidas económicas sin precedentes a nivel global; obligando a las compañías, en tiempo récord, a tener que adaptarse a constantes cambios que han afectado la estrategia empresarial, generándose también, cambios significativos en la cultura y en el clima organizacional, ya que muchos de ellos siguen trabajando de manera híbrida o permanente desde sus hogares, generándose una separación inesperada de los equipos al trabajar remotamente, lo que ha transformado los comportamientos del trabajo individual y colectivo.

 

La complejidad frente a lo que está ocurriendo se incrementa cada vez más, al dificultarse el poder leer las condiciones cambiantes del entorno y el no ajustarse rápidamente a ellas.

 

¿Cómo generar cambios ágiles?

 

La capacidad de generar cambios ágiles no solo tiene que ver con aspectos económicos, productivos y estratégicos, sino también con la capacidad de desarrollar la competencia emocional, tan requerida en estos momentos, así como el nivel óptimo, mental y físico para alcanzar objetivos e implementar ciertas tareas e innovaciones. Estamos enfrentándonos a una nueva forma de gestionar el recurso humano de las organizaciones.

 

Es allí donde el coaching ejecutivo y organizacional juegan un papel preponderante en estos tiempos; ya que operan como estrategia de acompañamiento, bajo un modelo reflexivo y creativo que maximiza el desarrollo del potencial personal y profesional de los líderes y sus equipos, así como de las empresas, con el fin de que estos puedan reflexionar y generar de manera autónoma, nuevas acciones frente a diversas situaciones que puedan afectarles en estos momentos, tales como: equilibrar o incrementar los resultados, aprender a generar procesos de innovación que sean realmente efectivos, desarrollar la competencia emocional y de esta manera poder ayudar a lidiar las emociones de los colaboradores, saber apoyar a colaboradores que han vivido situaciones de pérdidas de familiares o amigos, aprender a liderar adecuadamente los equipos en el teletrabajo, mantener la motivación y en engagement frente a tanta incertidumbre, adaptar el modelo de negocio a la crisis actual para que sea rentable, entre otros aspectos.

 

Es importante resaltar, que la situación global que estamos viviendo, ha llevado a que se eleven ostensiblemente los niveles de estrés laboral o síndrome de burnout. En el año 2019 lo padecían 7 de cada 10 trabajadores en algunos países, (según datos de la OMS), ni qué decir de cómo podemos estar ahora.

 

Las emociones de estos tiempos

 

Y es que es complejo para muchas personas el aprender a lidiar con emociones como la incertidumbre constante frente a un futuro incierto, el estrés fruto del trabajo excesivo con el fin de que las compañías puedan mitigar sus pérdidas para tratar de salir adelante. Hay un gran desconocimiento sobre cómo gestionar las emociones, y por eso la ansiedad, el miedo, el enojo, la tristeza, la impotencia, la depresión y la frustración, se han convertido, en estos tiempos, en las emociones “de moda”, pero pocos saben cómo transformarlas.

 

A todo esto, se suma que el home office llego de imprevisto para quedarse, y a pesar de que ha sido una excelente opción para muchas empresas, ocurre que muchos colaboradores desean volver a sus puestos de trabajo presenciales de manera permanente, mientras que otros desean seguir trabajando desde sus hogares o de manera híbrida.

  

Considero que si los gobiernos, dedicaran en sus pensum escolares o universitarios, un tiempo para el desarrollo de la competencia emocional como asignatura, la situación seria diferente. Una población con inteligencia emocional bien desarrollada podría afrontar la crisis de mejor manera que una población que sufre de analfabetismo emocional. Por tal razón gran parte de la población mundial ha experimentado un sufrimiento excesivo a raíz de la pandemia, y muchos no han sabido sobrellevarla adecuadamente, generándose grandes afecciones a la salud física, emocional y mental.

 

La pandemia nos ha enseñado que nuestra salud depende de la salud de los demás y que la salud de los demás depende de nuestra salud. En otras palabras, nuestro bienestar depende del bienestar de todos. No existen soluciones individuales ya que las soluciones deben ser colectivas.

 

De igual manera esta pandemia nos ha enseñado que los líderes actuales deben ser más humanos, ya que sus equipos necesitan sentir que ellos están ahí para acompañarlos, apoyarlos y desarrollarlos, motivándolos desde la confianza, creatividad y empatía. Estoy segura de que responderán desde la lealtad, el respeto y el compromiso generándose nuevas posibilidades de acción, que antes no se veían, tal y como lo promueve el coaching.

 

Son tiempos de un nuevo liderazgo en la era digital, donde se viva el propósito superior de las organizaciones y se inspire desde el ejemplo. La longanimidad debe ser una virtud que nos inspire a todos a la superación de la crisis que estamos viviendo. Estamos ad-portas de la quinta revolución industrial, y es imperante el aprender, como líderes, a conformar espacios colaborativos entre personas y cobots, poniendo en el centro las habilidades de las personas, delegando al robot las actividades más repetitivas, permitiendo de esta manera que los humanos seamos creativos, innovadores, intuitivos y aportemos valor a las empresas.

 

Los nuevos desafíos

 

Como podemos observar, nosotros, como especie, nunca habíamos enfrentado tantos desafíos en tan corto tiempo. Y gran parte de esos retos estarán en cabeza de los líderes y de sus equipos de trabajo, quienes tendrán que generar cambios drásticos y rápidos, que permitan la sustentabilidad de sus empresas para un futuro mejor.

 

Desarrollar la inteligencia colectiva requerirá de nuevas formas de aprendizaje y de acción. Para que el cambio ocurra los líderes necesitarán de un coach con quien puedan conversar sobre lo que les está pasando, con el fin de ser escuchados y entrar en nuevos espacios de reflexión y aprendizaje de manera autónoma, donde puedan analizar si están alcanzando lo que desean, o que les impide alcanzar lo que tanto han soñado. Este profesional del coaching, a través de preguntas, conducirá a su coachee (cliente) a ver nuevas posibilidades de acción que antes no veía.

 

Hay una infinita recursividad y creatividad al interior de cada ser humano. Un coach, sin lugar a duda, será la persona que lo podrá apoyar en estos momentos llenos de grandes desafíos.

 

Basada en lo anterior, creo que el coaching toma preponderancia para diseño de nuevas formas de hacer y ser en los actuales escenarios sociales, económicos y familiares.

 

 

  • Sandra Rozo: Máster Coach Acreditada como MCOA por la FICOP y la ACCOP. Es Presidente de la International Federation of Professional Ontological Coaching, FICOP, CEO del Grupo Eiconex International y Directora de la Escuela Internacional de Coaching Eiconex. Empresaria, consultora, conferencista internacional y escritora.